• El Duende Jampón

    Es tan pequeño que no levanta dos palmos del suelo, tiene unos pies enormes, más grandes que el cuerpo (similares a los de una persona adulta), por lo que duerme de pie, durante el día, esperando a que el caiga el sol para saciar durante la noche su hambre voraz.

  • El ‘Ensotanado’ de Garganta la Olla

    Se le debió helar la sangre, mientras se encontraba agachado atizando el fuego, al ver junto a él, las pezuñas de un chivo, al levantar la mirada pudo comprobar como las extremidades pertenecían a la extraña religiosa. Muerto de miedo, a José se le escapó un “¡Jesús!” que produjo la espantada de aquella siniestra mujer de la cabaña.

  • El Chancas de Acero

    En ese momento aparece un enigmático humanoide que sobrepasa los dos metros de altura, de aspecto robótico con gruesas piernas de metal y que camina dando zancadas muy torpemente y arrastrándose de de forma cansina. Se presenta totalmente cubierto por lo que parece ser un traje o armadura metalizada, con cinturón y hebilla centelleantes.

  • El Descabezado de Rubiaco

    Caminando en su dirección se aproximaba una figura gigantesca de más de dos metros de altura, sin cabeza, que movía los brazos como un militar y vestía camisa blanca con una cinta negra al cuello y piernas oscura.

  • Visiones de Jesús de Nazaret en Santibáñez El Bajo

    Mareada comenzó a observar como todo lo que se encontraba su alrededor empezó a desaparecer como por arte de magia: el campo, las cabras… De pronto pudo observar como una nube blanca de aspecto inmaculado descendió del cielo y de ella sobresalió un rostro, no se veía demasiado bien, pero si pudo observar su perfil y medillas, parecía ser una cara dulce.

  • “El Chino”, un enigmático personaje

    El hombre se presentó como José, debería tener unos treinta y cinco años, con barba, ojos rasgados y una gorra en la cabeza. Ismael pensó que tenía cierto aire a Jesucristo pero con aspecto oriental

  • La vaca vence a la serpiente

    Cuentan que de aquella explosión se formó una gran nube negra que descargó un tremendo aguacero que arrastró parte de la ladera hasta las profundidades del valle del río Malvellido formando el impresionante socavón que aún hoy puede contemplarse.

  • El bandido “El Cabrerín”

    "Yo soy Cabrerín, el jefe de los bandidos de la sierra y usted es el dueño de muchas tierras de la comarca y de los ganados que pastan en ellas; ambos podemos vivir aquí, pero nos interesa ponernos de acuerdo porque los dos nos podemos ayudar y servir mutuamente respetando ciertas condiciones. Si usted se compromete a darme en dinero o en comida lo que yo necesite para mantener a mis hombres en la sierra, yo le prometo que sus ganados y tierras serán respetadas por nosotros y en nosotros encontr

  • Extraño fuego en Torrejoncillo

    Todo sucedió muy rápido, en los dos minutos aproximados que duró el suceso, cientos de conejos murieron carbonizados en sus madrigueras, una perra preñada apareció muerta con el lomo despellejado y los cachorros carbonizados a su lado y un gato, que en un principio sobrevivió, a pesar de tener quemadas las orejas y un ojo murió unos días después, según el veterinario por un tumor.

  • El Humanoide de Zafra

    “Vi una especie de persona o algo parecido, no sé qué era, pero nos quedamos mirándole fijamente hasta que estuvimos a menos de 1 metro de él” “Sea lo que sea lo que vimos, yo no quiero volver a verlo, infunde terror, no quiero volver a verlo en mi vida”

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