• La Fuente de la Sanchita

    Cuenta la leyenda que el hijo de uno de los pastores, siendo aún un niño trajo consigo una pequeña serpiente originaria del norte peninsular llamada Sanchita...

  • El Crimen de la Pacheca: un atroz parricidio

    Un romance del siglo XIX relata un hecho real trasmitido de boca en boca desde hace más de 150 años en Santa Cruz de la Sierra y nos narra el horrendo crimen sucedido en la localidad el 26 de marzo de 1856.

  • La leyenda de "El Salto del Gitano"

    En el siglo XIX, dos tratantes se dirigían a Trujillo para vender en el mercado una cuadrilla de mulas y caballos, cuando se encontraban atravesando el actual Parque de Monfragüe 

  • El rayo y el Santísimo Cristo de la Sangre

    Pero este hecho le dejaría marcado literalmente hablando de por vida, porque en la espalda le quedó grabada la forma de una cruz en color rojo sangre...

  • “Chico Cabrera”, un bandolero solitario

    “Era un mozo de poca talla, jovial, recio, gallardo y bravucón, con trazas de merchán y fama de pendenciero en 60 leguas a la redonda. Y aunque no se le conocían delitos de sangre, nada ni nadie le impedía tirar de la navaja si alguien invadía su terreno”.

     

  • El sacrílego robo del cáliz de San Esteban

    Los hechos acaecieron concretamente el 5 de mayo de 1813, parecían tenerlo todo pensado, estos dos soldados entraron en la iglesia de San Esteban y permanecieron ocultos en la tribuna de la parroquia esperando a que cayese la noche y cerrasen el templo. 

  • Capilla abandonada, en honor a su difunta hija Isabel

    El origen de esta capilla posee cierto romanticismo al igual que su portada, y es que la causa de su construcción se debió a la desdicha sufrida por la familia Escribano Montero. En el siglo XIX habitó en Villanueva de la Serena un acaudalado y noble matrimonio conformado por Julián Escribano Sánchez y Ana Montero González, fruto de este enlace nació Isabel, pero los padres no dispondrían de mucho tiempo para poder disfrutar de su hija ya que una enfermedad en plena juventud les arrebató a la joven.

     

  • Ruinas del sanatorio de tuberculosos: “Enfermería Victoria Eugenia"

    Actualmente, y como podéis ver en las fotografías no queda más que un montón de escombros y ruinas que marcan el perímetro de lo que fue el edificio. En frente, donde se hallaba el camposanto aún pueden observarse algunos trozos de lápidas al descubierto. A día de hoy paseando por la zona uno puede sentir la inmensa calma que trasmite el entorno. Entendemos que es un sentimiento muy alejado del de las personas que allí se encontraban internada, conviviendo día a día con la tuberculosis y el terrible sufrimiento de saber que su fin cada vez se encontraba más cerca.

  • El Teso, un barrio de brujas

    Este distrito, hoy despoblado, es famoso por haber sido un gueto de brujas y hechiceras. Y es que existe constancia escrita que a partir del siglo XVI se produjo en la zona un repunte en las prácticas esotéricas. 

  • La Cueva de los Maragatos

    Para encontrar estos tesoros es necesario realizar un ritual: hay que llevar la flor de un helecho macho, dos objetos sagrados, una servilleta sin estrenar y una vela encendida.

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