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LAS 3 CULTURAS

CRISTIANOS, JUDÍOS Y MUSULMANES

Misterios en carretera

Todas las carreteras malditas de Extremadura
  • La niña de Valparaíso

    La niña de Valparaíso

    La niña al vernos se nos queda mirando sin ninguna expresión facial y al poco tiempo se desvanece, como si fuera una alucinación de nuestra mente.

  • Fenómenos extraños en la Carretera de Extremadura

    Fenómenos extraños en la Carretera de Extremadura

    Se disponían a cruzar el puente que existe, nada más pasar el Puerto de Miravete y el desvío hacía Romangordo, cuando de repente se mostró ante sus ojos un enorme y extraño muro que apareció en mitad del puente ocupando toda la calzada

  • El Humanoide de Zafra

    El Humanoide de Zafra

    “Vi una especie de persona o algo parecido, no sé qué era, pero nos quedamos mirándole fijamente hasta que estuvimos a menos de 1 metro de él” “Sea lo que sea lo que vimos, yo no quiero volver a verlo, infunde terror, no quiero volver a verlo en mi vida”

  • En estado de shock pero aún con vida lo llevaron a hombros hasta el cementerio por el camino de la Fuente la Zarza, allí, el que iba a ser su futuro suegro, José le mató de un tiro en la sien y su cuerpo fue enterrado en secreto en el cementerio.

  • Inés logró escapar y ocultarse debajo de la cama de la otra habitación pero los asesinos la sacaron por los pies y tras abusar sexualmente de ella, la asestaron varias puñaladas que acabaron con su vida en aquel mismo lugar.

  • El hallazgo del cadáver parece ser que fue escalofriante, su cuerpo se encontraba abierto en canal, presentando una tremenda herida desde el pubis hasta la laringe y otra en el pecho en sentido horizontal formando con la anterior una cruz perfectamente trazada.

  • Pero los sicarios ciegos de rabia apuñalan a ambos una y mil veces, hasta dejar sus cuerpos inmóviles en el suelo rodeados por un charco de sangre, muriendo ambos abrazados junto a la Fuente Chiquita.

  • El joven exclamó antes de hundirse: “¡Ese cardo será el testigo de mi muerte!”. Nadie en Alburquerque dudó del suicidio de Mario.

Abandonado

La huella del paso del tiempo